El selftape no es un trámite: es una decisión narrativa.
En la ficción audiovisual, muchas oportunidades comienzan en una prueba grabada con medios domésticos. La diferencia no está solo en la calidad interpretativa, sino en la claridad de la propuesta dentro de un marco concreto: género, tono y universo narrativo.
El curso aborda el selftape como una puesta en escena mínima situada en condiciones reales de producción. Interpretación y encuadre trabajan juntos para que la propuesta se entienda y pueda evaluarse con criterio.
No se trata de grabarse mejor. Se trata de decidir con mayor precisión. El trabajo se desarrolla en un entorno de análisis claro y respetuoso. Cada propuesta se evalúa desde el material, no desde la exposición personal.
Al finalizar, el participante podrá formular y grabar una propuesta narrativa clara, alineada con el código del proyecto al que se presenta.